Ayer alucine con las noticias de la noche en las que comentaban que un hombre de Béjar había puesto una denuncia para que no se hiciera botellón en frente de su casa. Que tras dicha denuncia le habían estado acosando sin parar, que los jóvenes se seguían reuniendo en dicho lugar y que proferían todo tipo de insultos hacia este tío y su familia, y lo más fuerte que vi ayer es que le habían dado una paliza al hombre. Y luego sale el alcalde excusándose y chavales hablando a las cámaras diciendo que puede ser que lo siguiente sea peor. En que mierda de país vivimos.

Encima empezarán a perseguir más el botellón y a las personas que lo realizamos de una manera civilizada. Es lógico que haya zonas donde no se puede hacer botellón, ya que molestas a los vecinos y acabas con su derecho al descanso. Pero considero que se deberían habilitar zonas dentro de las ciudades para poder realizar esta actividad. Y por qué existe? Porque en España sabemos que todo el mundo se quiere hacer rico en dos días, y por eso en los pubs las copas están a precios desorbitados, de una botellas salen alrededor de 12 copas bien servidas y con lo que vale una sola copa están pagando se la materia prima total. La juventud no tiene capacidad económica para poder asumir una noche de fiesta por los bares. Además creo que el botellón fomenta las relaciones personales, normalmente congrega a mucha gente, según estadísticas a 180.000 jóvenes en las distintas capitales españolas, cada fin de semana. Es necesario tener estos momentos de esparcimiento y de conocer en un ambiente más distendido a tus compañeros de facultad, de trabajo, de donde sea. Además que no hace falta coger un coma etílico para hacer un botellón. Yo mi cumpleaños lo celebro siempre con un botellón y no acaba la gente por los suelos y eso que lo hacemos en la playa, nos tomamos nuestras copas, hablamos, reímos y ya está, no molestamos a nadie, es mas recogemos toda la basura que generamos. Otro de los motivos para potenciar el botellón y adecuar lugares dentro de las ciudades, seria para que los jóvenes no utilizaran sus vehículos y pudieran utilizar el transporte público, tendríamos menos accidentes.

En definitiva yo creo que todo depende siempre de la educación que tengan las personas y el respeto que se tenga a los demás, a la gente que incumpla que se le penalice, a todos esos energúmeno que han ido a la casa de Béjar, que están grabados por cámaras, que los multen, si identifican a los tíos que le han agredido, que los metan unos días en la cárcel. Que enseñen respeto a los incivilizados y así los demás podremos vivir tranquilos haciendo nuestro botellones sin molestar a nadie, sin ocasionar problemas y  sin ensuciar nuestras ciudades.

La conclusión es que el botellón no es malo, los malos son algunos de los que hacen el botellón. Bueno y para que no se enfade nuestra extraordinaria (está por encima o por debajo de lo ordinario) ministra de Igualdad, la conclusión es que la botellonada no es mala, las malas son algunas de las que hacen la botellonada.

 

Abrazos para ellos y besos para ellas