En estas fechas hay muchos movimientos en el futbol, se habla mucho de fichajes, de traspasos, de cesiones y vemos constantemente noticias de precios desorbitados para poder contratar a un jugador puntero. Hace tiempo tuve pase del Valencia, recuerdo que me pasaba el partido animando como un loco, sentías los goles y las victorias como tuyas y no hablemos de las derrotas, que mal se pasaba después, pero hoy en día mi sentimiento ha cambiado, me sigue gustando mucho el futbol, me gusta ver los partidos buenos, en especial los que son finales o semifinales de algún campeonato, pero ya no me afectan las victorias ni las derrotas, en parte creo que por que se ha convertido en un autentico negocio.

Muchas veces se habla de sentir la camiseta, de los colores, de que tal jugador ha nacido en tal ciudad y debe darlo todo por el equipo de dicha ciudad, pero la realidad es bien distinta. Debemos hacernos a la idea de que el futbol y la mayoría del deporte en general es un autentico negocio. La mayoría de clubs son Sociedades Anónimas Deportivas, están gestionadas como empresas, incluso algunos equipos cotizan en bolsa, son negocios para dar dinero, o para usarlos como trampolín en el reconocimiento social. Evidentemente esto también afecta a los jugadores, a los cuales en multitud de ocasiones se les tilda de “mercenarios”, realmente son trabajadores de una empresa, y deben velar por su futuro. Ellos realizan un trabajo, en ocasiones bastante mal pero es otro tema, y por ello reciben un sueldo, por lo que veo lógico que busquen su interés y si en un equipo le pagan más dinero se vaya a ese club, no haríamos o hacemos nosotros lo mismo en nuestros trabajos, si una empresa te ofrece mejores condiciones que en la que estas actualmente, que haces? Pues te vas!!!!

Es cierto que el deporte lleva una parte de sentimiento, pero del espectador que disfruta de él, no del jugador que lo practica de manera profesional, además también los directivos, entrenadores, etc, etc perciben sus sueldos por realizar su trabajo, por lo que se convierten también en profesionales. Total que al final de la jugada los únicos que sienten y padecen por unos colores son los aficionados, que son a los únicos que realmente les cuesta dinero de su bolsillo y lo único que reciben son alegrías o decepciones, pero nunca dinero, por lo tanto no creo que sea una buena inversión.

Pero a pesar de todo siempre seguiremos sufriendo por los resultados de nuestros equipos y seguiremos disfrutando con sus victorias, este año tanto mi gran amigo Felix como yo hemos podido disfrutar con nuestro equipo: España.

 

Abrazos para ellos y besos para ellas