Published by luisferri on 19 Oct 2008
LAS FALLAS: ESA HOGUERA DE VANIDADES
Nunca en mi vida había sido fallero, la verdad es que en mi familia no existió esa tradición, nunca les gustaron las fallas, no el monumento en si, sino lo que envuelve las fallas, la verdad es cuando era joven si que te quedabas en Fallas en Valencia porque te dabas unos festivales de campeonato, cosa que mi cuerpo (y que cuerpo) hoy por hoy no seria capaz de soportar. Realmente me gustaba ver los monumentos con sus comentarios ácidos, cosa que hoy ya no es tal, se ha suavizado mucho la critica y la tendencia ha sido a realizar de una manera más espectacular el monumento, es decir, hacerlo más bonito.
Desde hace creo ya cinco años soy fallero, y además con puesto en la directiva, fuerte verdad, pero ese es mi problema que cuando me meto en algo no se decir que no. La verdad es que en mi falla hay gente muy maja y he podido conocer a gente que de otra manera hubiera sido imposible, es mas mi testigo de boda lo conocí en la falla. Realmente entre en esto de la falla porque a mi mujer le encantan y disfruta muchísimo, con los trajes, con los monumentos, con los actos, en general con el follón de las fallas. Pero durante este tiempo que llevo dentro del mundillo de las fallas, no solo de la mía sino conociendo a mucha gente de este mudo he descubierto que en ocasiones es una hoguera de vanidades. Veo que hay gente que perennemente est
a intentando aparentar, que los que tienen mucho lo demuestran y los que no, lo intentan. Se genera una cantidad de envidias increíbles. Muchos grupitos, que entiendo que se creen, porque no con todo el mundo puedes tener la misma afinidad, pero no para estar rajando de los demás constantemente. Hay otra cosa curiosa, por lo que comenta la gente y por lo que veo en mi falla, trabajan siempre los mismos, y luego los demás se ponen las medallas, eso si después de haber criticado lo hecho, macho pues sin no te gusta hazlo tu!!!! Parece que solo hay obligaciones para cierta gente el resto tiene que ir a disfrutar y creo que esta circunstancia es una de las que consigue que la gente que de verdad adora las fallas se vaya cansando y se lo vaya dejando, porque entiendo que es una fiesta en la que todo el mundo quiere disfrutar, pero para ello hay que colaborar, y así no existirán malos rollos. Si no que sentido tiene que alguien pertenezca a algo cuyo objetivo es divertirse y pasarlo bien y sin embargo esta triste y cabreado?
Abrazos para ellos y besos para ellas
